
La potencia de los hechos, la masividad y legitimidad del movimiento social por la recuperación de la educación pública han forzado a algunos canales de televisión a equilibrar la cobertura. Desde luego, Canal 13 abandonó por el momento su política de criminalización desembozada, introduciendo ahora notas positivas, como lo fue el reconocido trabajo del periodista Daniel Matamala acerca del Paro Nacional de 30 de junio.
Por su parte, Televisión Nacional transmitió en vivo gran parte de la marcha de 200.000 personas en la Alameda, pero en el noticiero central insistió en darle un tiempo desmedido a los aislados desmanes, detonados con puntualidad inglesa a las 13:30 horas.
Pese a estos matices, los canales de televisión se han ocupado de limitar la exposición de las demandas de estudiantes secundarios y universitarios en sus espacios informativos, particularmente en aquellos que tienen mayor audiencia. En línea con la estrategia gubernamental, hasta los propios conductores y periodistas desechan de plano los requerimientos de cambios a la Constitución y recuperación de los recursos naturales para el financiamiento de la educación pública.
De nuevo, se apuesta por la falsa ilusión de la unanimidad, esta vez para calificar -sin dar argumentos- al movimiento social de “ideologizado”, para señalar que sus demandas ”“no tienen nada que ver” con la educación. Ello, a contracorriente de lo expresado por las 400.000 personas que salieron a las calles en todo el país.
En este contexto, es llamativo que, con honrosas excepciones, a los representantes estudiantiles se les concedan escasos segundos para explicar los fundamentos de los cambios que solicitan. La exclusión es aun más patente en el caso de los estudiantes secundarios.
Con todo, la tímida apertura (si la podemos llamar así) de los grandes medios, es a todas luces insuficiente. La televisión, tal como la clase política, no muestra voluntad de procesar las demandas sociales con sentido republicano.
La importancia de lo que está en juego hace imprescindible una discusión abierta a toda la sociedad. Del mismo modo que los canales organizan foros presidenciales, perfectamente pueden dar lugar a la realización de un debate televisado en donde se de la palabra, en igualdad de condiciones, a las mayorías que se han expresado por un sistema de educación gratuito y de calidad y a quienes defienden el lucro en la educación. Nada lo impide.
Por el contrario, sería una buena forma de conocer directamente y sin exclusiones, los argumentos de los actores involucrados. Eso es lo propio de un sistema democrático.
Que sea la ciudadanía -y no los medios- quien finalmente juzgue sobre la razonabilidad y necesidad de las reformas que se exigen.




¿ Un debate televisivo requiere de los grandes medios ? Y hacer algo via Streaming. Saludos.
Jaime, es buena idea hacer un debate por streaming, últimamente han tenido bastante éxito. La limitación está dada por la cobertura, pues de momento la plataforma más masiva (ampliamente) es la TV abierta.
De todas maneras un debate a través de internet puede tener impacto y a la vez poner en evidencia lo poco democrático de la televisión.
saludos
A propósito del ingreso de estudiantes universitarios al CNTV para demandar un debate por Tv creo posible asociar eso al streaming. Me parece que no son excluyentes, es decir, organizar por internet y dejar que la televisión se “cuelgue”. Lo anterior dependería del grado de masividad que alcanzara la idea en la red.
Saludos.
Mi mención en Periodismo es Television, de una Universiadad Tradicional santiaguina, a la que entré con promedio PAA 747 en los 90s. No tiene nada que ver lo que hay en TV abierta , con lo enseñado,ni con la ética, el derecho de la gente a ser informada,el respeto a la propia imagen de las personas,etc.. dan asco y verguenza como gremio.Trajo en una empresa en otra cosa ,afortunadamente, no sólo por sobresaturación del mercado laboral sino que por ASCO , en el caso de la TV abierta Chilena. Me “desenchufé” hace 4 años, veo por youtube lo que me interesa y hay mucho ade alternativos y noticiarios extranjeros con corresponsales en Chile. Recién pusieron de nuevo cable en mi pieza con un tv HD de 7 pulgadas, para ver noticias de otros países. Vi las “noticias” chilenas post.marcha estudiantil y de profesores,del viernes a las 7 am en adelante, y ambos canales principales hablaron unos 20 minutos sobre los desmanes, el intendente, el alcalde Zalaquett, la Moneda (Ministerio interior) y la imagen delpobre caballo que se cae y el otro animal que lo montaba que afortunadamente no se lesionó,al parecer, por chocar con un letrero (”señalética” ,jjajajaj otro neologismo mal usado, es una señal, la señalética es el conjunto, material o conceptual de las señales de las calles o pasillos de edificios ,etc.) Desinformar es también hacer mirar para el lado destacando el lunar de la estudiante o el diseño de la bufanda de un manifestante (ejemplo imaginario). Recién por youtube pude ver la manifestación en su curso original, inicial, artístico y la masividad. Aburren ,rellenan y dan pena. Con razón en otros países ni existe la carrera de Periodismo en pregrado, exigen estudios previois y es brevemente un postitulo de especialización;pero en Chile aún así se las ingeniarían para hallar al más tonto del curso o tonta, para darle pega en TV (68% de chilenos aprox. se sinforma sólo por ella). Esto viene de la época de la Concerta,en todo caso. La kk es “transversal” también.
Desenchufarse de éstos y masificar medios alternativos, como con los que colaboro en Concepción, puede ser una respuesta buena. Acá es eficaz: impreso, radio online con red de comunitarias y Tv en streamming (www.resumen.cl).Saludos y felicitaciones por su trabajo, que por cierto estoy suscrito al boletín.
Hugo, que bien!. Yo comenzaba a pensar que no habían periodistas en Chile, solo los egresados de “periodismo periodístico” del Instituto Aplaplac.