
Así parece. Para algunos chilenos por lo menos. Sin mediar solicitud pública, ni paro alguno y por cierto sin que ningún medio se escandalizara, el gobierno toma la iniciativa y reajusta los sueldos de las Fuerzas Armadas, Carabineros e Investigaciones en un 12,7% en promedio. Es una medida respecto de la cual no se han dado mayores detalles, salvo que tendrá carácter escalonado, de un 7 a un 18%.
Curioso, durante el paro del sector público se generó una corriente de opinión fundada en tres elementos:
-Las ventajas de que gozan los trabajadores (de planta) de la administración pública en relación a los dependientes del sector privado.
-Lo “exagerado” de la petición de la ANEF en atención a la crisis económica
-Se insistió en que resultaba exigible un mejoramiento de los servicios públicos, una mayor productividad.
Así lo refleja esta editorial de El Mercurio, señalando que “la petición de un reajuste salarial de 14,5 por ciento es desproporcionada para el momento que vive actualmente la economía…”
En fin, existió un debate sobre la procedencia del reajuste, sumamente asimétrico, pero debate al fin y al cabo. Pero hoy, ni luces de aquello, salvo la voz disonante de los propios trabajadores que naturalmente fue silenciada.
Si se tomaran los mismos criterios, los estamentos armados saldrían muy mal parados. Sí resulta exagerado aplicar un aumento en sus ingresos de hasta un 18%, sobre todo considerando que los integrantes de las FF.AA son funcionarios públicos y en consecuencia ya obtuvieron-con mano ajena- un 10% de reajuste.
¿Brindan un buen servicio los militares? ¿Cómo medir su “productividad”? Preguntas legítimas, descartando tal vez a las policías, que sí realizan un trabajo evaluado directamente por la comunidad.
Y las ventajas…. Sería largo enumerar todos los privilegios que tienen las Fuerzas Armadas. Baste indicar , a modo de ejemplo, que ellos no han perdido un sólo peso pues tienen un excelente sistema de reparto que además les permite jubilar a los 20 años de servicio, sistema de salud especial, beneficios para acceder a la vivienda…..
¿Tendremos alguna vez un genuino debate sobre ese “otro Chile”?





Tal vez lo más empelotante, fuera de la asimetría que siempre bien denuncias, es esa voluntad de voceros tipo Matías Del Río, o la editorial que mencionas, en donde la voluntad es nivelar “para abajo”.
Toda una santificación de la lógica de precarización laboral.
Es decir, las malas condiciones de los privados se transforman en el parámetro para juzgar a los estatales como “privilegiados” , y no al revés.
Una mierda. Todo lo que es la clásica ideología de la clase dominante…
Saludos
Hay que entender, también, que son servicios vitales…¿Se imaginan a esos esforzados funcionarios en huelga? ¡El país entero paralizado!
¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja…………
(¿Quién se habría dado cuenta?)