Ricardo Claro pierde el juicio
Progresista: el senador Fernando Flores testificó a favor de Ricardo Claro
Así es. El 5 de diciembre de 2004 la foto de Ricardo Claro, dueño del canal Mega, apareció en la portada del diario La Nación junto a otros “grandes chilenos” como Agustín Edwards y Jovino Novoa ilustrando el reportaje “La cara civil de la tortura: los top ten”. Como era de esperar, Claro se querelló por el supuesto delito de injurias graves con publicidad en contra de los autores de la investigación que señalaba a diversos colaboradores civiles de la dictadura militar, hoy respetados personajes públicos.
Según informa La Nación (y sólo La Nación), en el proceso se dictó sentencia absolutoria en favor de los periodistas desechando todas las peticiones de Claro, que incluían una cuantiosa indemnización. El empresario no ejerció el derecho a una réplica gratuita ni refutó los hechos contenidos en el reportaje.
Con la resolución se sienta un importante precedente en materia de derecho a la información, toda vez que siempre éste se ve menoscabado cuando se trata de tocar a representantes del poder político y económico.
¿Saldrá esto en MEGA?
Actualización: Ricardo Claro, el demócrata real. (28 de octubre)
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Comentarios
Top Ten de la verguenza y tenian amigos
“Entre los testigos que prestaron declaración a favor de Claro, para establecer “el daño moral sufrido”, se encuentran el presidente del Senado, Adolfo Zaldívar, el senador Fernando Flores y el presidente del Tribunal Constitucional, Juan Colombo Campbell.”
No estoy en Chile, me gustaría saber si la noticia salio en TVN, o era tan fuerte la impresion por lo que le pasó a Agustin, que prefirieron no mostrar algo que pueda ofenderlo a el o su familia.
Felipe: concuerdo plenamente con tu comentario, la libertad de prensa tiene que ver mucho más con el negocio que con los derechos de los ciudadanos.
Max: Claro es un hombre sensible, de manera que la noticia “no pudo” aparecer en televisión.
Buen antecedente para saber ante quiénes responden nuestros representantes.
Esto se suma a la información sobre el pago de honorarios por asesorías ascendente a más de 6 millones de dólares recibidos por el sr Flores de Telefónica, lo que se relaciona con la discusión del proyecto de ley sobre neutralidad digital
Flores manifestó que “la discusión sobre neutralidad en la red debemos dejársela a los Estados Unidos y Europa, Chile no es potencia en desarrollo tecnológico, por lo que no tenemos pa’ que discutirlo”.
Pepe Huerta , de Neutralidad Sí, denunció que “Flores se reúne con los gerentes de las empresas de telecomunicaciones en forma periódica a través de la Fundación País Digital, por lo que sus lazos con dichas empresas se mantienen vigentes como siempre. Esta posibilidad de lobby directo que tienen las empresas de telecomunicaciones sobre los parlamentarios no la tienen, en la práctica, los ciudadanos comunes por lo que encontramos absolutamente ilegítima la participación de Flores en este debate”.
El impulsor de la iniciativa diputado Arenas afirma que han existido presiones y fuertes lobbys de empresas de telecomunicaciones, como Telefónica y otros actores del sector, muchos de ellos agrupados en País Digital.
Según El Mostrador, la mañana del lunes 15 de septiembre el senador Fernando Flores tomó el teléfono y se comunicó con el presidente de la UDI Juan Antonio Coloma para manifestarle su enojo con el diputado Arenas, por si vinculación con Neutralidad Sí, organización que el 10 de septiembre pasado publicó un artículo en su sitio web asegurando que Flores tendría “6.1 millones de razones para oponerse a la neutralidad en la red”.
El senador Flores manifestó a El Mostrador que no tiene vínculo alguno que lo inhabilite para legislar en estos temas y que estima absurdo y de mala fe pensar y sostener que una pequeña asesoría -muy puntual y específica- realizada por él en el pasado a Telefónica, mucho antes de ser Senador, lo inhabilite en estas materias.




Precisamente el derecho a la información se ve vulnerado diariamente cuando se trata de personajes o hechos que se vinculan a los poderes económicos del país. Y esto se produce efectivamente porque la población en casi su totalidad cree que ese vital derecho se encuentra sólo en manos de la prensa, un error que debe de a poco ser subsanado, porque practicamente la totalidad la prensa no se mueve por defender o proteger el derecho a la información. Se debe tener presente que toda esa prensa se debe a jefes que lo único que les importa es vender a buen precio sus segundos publicitarios o los espacios de las paginas más leidas. El derecho a la información es nuestro, nosotros debemos ejercerlo, poniendo en duda todo lo que se nos dice o se no muestra, sólo así se llega a la verdad o a lo menos se acerca a ella.