
Alguien quiere pasarse de listo. Cierta prensa pretende erigir héroes anticipados, antes que en los hechos se corrobore la utilidad de sus acciones.
A las 20:00 hrs de hoy se informaba en Radio Bío Bío que la ayuda a Constitución no llega, situación que se repite en Dichato según TVN, cuyos micrófonos fueron recibidos como la primera “autoridad” en llegar a la zona. Abandono estatal que es común a numerosas ciudades y localidades impactadas por el terremoto cuando ya se cumplirán tres días de su ocurrencia. Es por eso que existen escasas imágenes de militares asistiendo a la gente, entregando alimentos o agua.
Las Fuerzas Armadas han demostrado total incapacidad para reaccionar y proporcionar auxilio a las comunidades más golpeadas por el terremoto. La Armada que siembra la confusión con un diagnóstico errado (aunque hoy lo discuten) sobre el maremoto. El desplazamiento de sus unidades se desarrolla con exasperante lentitud, al punto que sólo esta noche partirán un par de barcazas con alimentos y material de apoyo desde Valparaíso hacia el sur. Paralelamente, el Ejército se moviliza para controlar el orden público en Concepción, tarea que ha acometido sin éxito.
Ciertamente, los ingentes recursos que consumen las Fuerzas Armadas del presupuesto nacional no se corresponden con los pobres resultados exhibidos. Pese a ello, el Grupo Edwards, regresa varios años para alabar como supremos salvadores a sus efectivos. En clave sensacionalista en LUN, y seria en las páginas de El Mercurio.
¿ Salir a matar?
Las cartas al director son habitualmente usadas para expresar o complementar una opinión editorial a través de los lectores. En el Mercurio de hoy se publican dos particulares cartas tituladas “Almirante Gómez Carreño” donde se recuerda la dudosa gesta del militar en el terremoto de Valparaíso en 1906, suceso en que ordenó el fusilamiento de un número no determinados de personas acusadas de perpetrar saqueos. “La figura del almirante…con su limpia mano dura contra los delincuentes, merece hoy ser evocada y acaso imitada sin contemplaciones…” dice la carta.
El mensaje (duplicado), no es ingenuo ni casual. Corresponde a una idea según la cuál se debe echar mano a una violenta represión para acabar con el desorden reinante, en la medida que la sensación de inseguridad se incrementa. En un segundo plano queda todo lo demás, característica de la cobertura de gran parte de los medios. La experiencia de Haití demostró que la casi inevitable violencia puede ser sofocada gracias a la distribución de ayuda combinada con la acción de tipo policial.
El diario electrónico El Mostrador parece colaborar en la línea mercurial al amplificar las irresponsables declaraciones de una autoridad local que exigió mano dura: “Si tienen que matar, que maten”.




¡Qué mal huele todo esto!
“La doctrina del Schock” de Naomi Klein pare ser la lectura obligada.
Un abrazo
desde mi perspectiva, me parece que que hay dos visiones que por cierto responden a dos situaciones distintas, primero a los que vivimos en zonas en la que los problemas no fueron extremadamente graves y por lo mismo miramos la muerte de ciertos sujetos como algo sumamente chocante, y por lo mismo todavia tenemos las imagenes de epocas dictatoriales de la figura del militar, pero esta la otra cara de la moneda donde el “Leviatan” practicamente desaparecio y la muerte no es vista como es vista como nosotros la podemos captar, por lo mismo me parece que el tema de que si es necesario militares y si es necesario que maten personas no debiese ser algo que podamos determinar, mas bien debiese responder a las necesidades emanadas de la gente que se ve en un estado mucho mas caotico.
De acuerdo con don Juan Emar. Vale destacar que el “Estado de Catastrofe” se dicto no cuando se conocian las consecuencias del terremoto, sino cuando empezaron los “saqueos”.Estos han sido la excusa perfecta para desviar la atencion de situaciones realmente delictuales y para implantar una zona militarizada.
Aprovecho de “sapear” al Mostrador. Publico el dia Lunes al menos 6 o 7 articulos, todos variaciones del mismo tema, el saqueo y la “mano dura”.
El climax fue un titular que contenia la frase “amenaza de saqueo”.