
¿Está usted alarmado por esta ola televisiva de robos de cajeros automáticos? ¿Le angustia que el banquero que con tanto esfuerzo ha construído su boliche nacional pierda algunos billetes a manos de desalmados?
No se aflija. Existen otras forzadas transferencias de recursos menos visibles pero de dimensiones muchísimo mayores. Y peor aun, que se vienen sucediendo desde hace 28 años. Hace días comentábamos en estas líneas el sesgado tratamiento de los medios acerca de las pérdidas sufridas por los fondos de pensiones, sin embargo el problema fundamental no es tal contingencia sino que la naturaleza del sistema previsional.
Y aqui debemos citar a otro economista proscrito de los grandes medios, a un disidente. Se trata de Julián Alcayaga, de quien tomamos la columna “Las AFP, su cara oculta”, indispensable para entender quien gana con el sistema de capitalización individual. Alcayaga se centra en el silenciado aspecto de las comisiones cobradas por las administradoras, que llegan en promedio a un 2,5% de la remuneración imponible más una comisión fija de $400(eliminada desde julio de este año), lo que en realidad se traduce en un 20,8% de la cotización total de cada afiliado.
En palabras del economista:
Con ese 20,8 % de Comisión, las AFP han administrado los fondos para dar una rentabilidad que en el promedio histórico, antes de las pérdidas de este año, se situaba alrededor del 10 %. Es decir, los trabajadores que ganan un salario de $ 200.000, les han pagado a las AFP $ 5.400, para que rentabilicen su fondo de $ 19.600, obteniendo una rentabilidad de solo $ 1.960, pero le han pagado a las AFP una comisión de $ 5.400 para ganar solo $ 1.960. Es en realidad una gran estafa y un verdadero robo, pero es un robo legal, puesto que está autorizado por ley, el DL 3.500.
Es como si fuéramos a un banco a depositar $ 26.000 (el total de las cotizaciones), y al cabo de un mes el banco nos diga: Ud. ha ganado $ 1.960 de interés, pero a la vez el banco le cobra una comisión de administración de $ 5.400, por lo que su depósito de $ 26.000, al cabo de un mes bajó a $ 22.560 (26.000+1960-5400).”
Una explicación clarísima que nunca se verá en televisión. Cómo tampoco pudimos asistir a un verdadero debate público sobre la tan publicitada “Reforma Previsional”, que pese a establecer una pensión financiada por el Estado para el 40% más pobre de la población, mantuvo intacto este negocio fabuloso para algunos grupos económicos, a costa de la entrega obligatoria de buena parte de los sueldos.





No es mentira que en epoca de la dictadura a los trabajadores se nos obligaba a afiliarnos a las administradoras de fondos de pensiones,hasta se nos hacia firmar contratos de trabajo que no se iniciaban nunca,pero quedabamos matriculados en las afp como anexo a la firma de dichos contratos,que a la postre quedaban sin efecto,ademas, los trabajadores refractarios al sistema eran tratados ya se sabe como, al final, tratar de sacudirnos del sistema levantando gobiernos “progresistas”solo nos ha alargado la enfermedad,siento que los legisladores han allanado el camino para que estas profiten, felicito a los argentinos por operarse de ese tumor que es la desgracia de los trabajadores del mundo