Jeremy Corbin desafía a grandes medios británicos

El flamante líder del Partido Laborista británico, el veterano socialista Jeremy Corbyn, tendrá como uno de sus ejes de mandato una batalla contra el imperio mediático del magnate Rupert Murdoch en Gran Bretaña, que incluye poderosos periódicos como The Sun, The Times, The Sunday Times y la cadena Sky.

Corbyn, de 66 años, confirmó que su estrategia para los medios buscará descentralizar el poder masivo que tienen ciertos periódicos y canales que distribuyen y manipulan la información. Por tal motivo, rechazó dar entrevistas a los principales periódicos del país tras haber ganado la contienda laborista, y hasta se negó a ser entrevistado por el periodista Andrew Marr de la BBC, este último un gesto visto como crucial para su mandato.

“Considero que hay demasiada concentración de poder informativo en las manos de unos pocos, y por ello voy a analizar este tema. La diversidad en los medios es algo intrínseco a una sociedad democrática. No queremos que todos los medios sean propiedad de una sola persona”, dijo Corbyn en relación al imperio mediático de Murdoch en el Reino Unido, uno de los más poderosos del país.

En su sitio oficial, el jefe del Laborismo argumentó incluso que el rol de los medios impresos británicos “debe ser seriamente desafiado”.

Corbyn expresó especial preocupación en lo que consideró fue una cobertura muy tendenciosa por parte del vespertino inglés Evening Standard hacia el candidato conservador Boris Johnson, y muy negativa hacia el laborista Ken Livingstone, en la contienda por la Alcaldía de Londres en 2008. En esa elección, Johnson logró obtener mayoría de votos, y hasta consiguió ser reelegido.

“Aunque no hay nada malo con examinar en detalle las políticas o comportamiento de un candidato, hay algo muy preocupante en la forma en que los medios se obsesionaron con Livingstone, mientras que las políticas banales y superficiales de Johnson no fueron desafiadas para nada”, opinó.

A pesar de que Corbyn está a favor de la cadena pública británica, la BBC, opina que el principal programa político de la corporación, Panorama, “es demasiado tendencioso y nunca pide disculpas cuando se equivoca”.

El jefe laborista criticó en especial a la editora política de la BBC, Laura Kuenssberg, quien sugirió que el Laborismo “no aprendió sus lecciones del pasado”, al volcarse ahora hacia políticas izquierdistas de nacionalización de los servicios públicos, freno a los ajustes y recortes presupuestarios y el fin de los armamentos nucleares en el país.

Tras la sorprendente victoria de Corbyn, la mayoría de los periódicos de centro y centro-derecha lanzaron críticas abiertas contra el nuevo líder laborista, con el The Sun que puso la foto de Corbyn dentro de un cesto de basura bajo el título ‘En el cesto’, el Mail on Sunday que tituló este domingo ‘Red and buried’ (Rojo y enterrado) o el Sunday Times, que eligió para su portada la frase ‘Corbyn desata una guerra civil en el Laborismo’.

El periódico izquierdista Daily Mirror y el The Independent fueron los únicos diarios que aplaudieron abiertamente la victoria de Corbyn, mientras que el The Observer y The Guardian mantuvieron cierta imparcialidad.

En diciembre pasado, Tom Watson, elegido este sábado como vicejefe del Laborismo, y que está favor de una mayor regulación de la prensa en el Reino Unido, acusó a los medios “de operar como una mafia, intimidando, sobornando, destruyendo carreras de la gente cuando les conviene y recompensando a sus seguidores más leales”.

Watson también criticó al regulador de los medios, a la Organización Independiente de Estándares de la Prensa (IPSO), que fue creada por los mismos periódicos tras el escándalo de las escuchas telefónicas ilegales por parte del ahora cerrado dominical de Murdoch, News of the World.

De acuerdo a Roy Greenslade, uno de los principales analistas de los medios británicos, a Corbyn y Watson “les espera un período difícil con la prensa”. “Esto puede que fortalezca la posición de ambos dentro del movimiento laborista, pero es probable que la cobertura negativa sin fin de la prensa británica conservadora tenga un efecto muy fuerte en la política del Reino Unido”, concluyó.

Leonardo Boix
El Telégrafo