
Ningún relato, aunque sea el de una tragedia de gigantescas proporciones, parece ser neutro o predominantemente humanitario. Una vez producido el terremoto en Haití, las informaciones sobre la cooperación internacional pujaron por sobresalir. La prensa nacional ha relevado el papel de “liderazgo” de Estados Unidos, omitiendo los esfuerzos de otras muchas otras naciones que concurren con su solidaridad al auxilio del pueblo haitiano.
En las pantallas de Canal 13 abunda la presencia norteamericana. Todos los días aparece alguna información positiva a propósito del desembarco de más de 10.000 soldados. Cada entrega noticiosa de Canal 13 sobre Haití es previamente limpiada de cualquier signo de una polémica creciente que partió con la toma de control del aeropuerto de Puerto Príncipe.
En efecto, ni el desvío de un avión hospital enviado por Francia, ni la protesta de ese país, alcanzaron espacio en sus notas. Un episodio similar, también invisibilizado, ocurrió este lunes cuando la organización Médicos Sin Fronteras denunció el desvío de cinco aviones con ayuda humanitaria.
Varios países ya criticaron abiertamente el enorme dispositivo militar de Estados Unidos en la zona. Lejos de enunciar estos conflictos, el relato del canal católico por sobre todo proyecta una imagen caricativa de la potencia.
Un buen ejemplo del riguroso filtrado lo obtenemos en la descripción de la visita de Hillary Clinton a Haití.
En Emol “Hillary. Clinton arriba a Haití y rechaza críticas por coordinación de ayuda”, mientras en Teletrece sencillamente ”arriba a Haití para supervisar ayuda estadounidense” omitiendo sus declaraciones.
Finalmente después de varios días, el noticiero matinal del 13 se hace cargo de las voces de alerta pero de una forma mañosa: “Estados Unidos distribuye alimentos desde el aire, mientras Cuba, Venezuela y Nicaragua critican la presencia militar”. Detalles que cuentan.



Canal 13, exitoso, jugado y destacado en, por ejemplo, su programación “bicentenario” (Héroes, Los 80, Flor de país, etc) ha caído en franca decadencia respecto a su area informativa, tanto así que su noticiero, y el area en general turnan el 3er y 4o lugar en el rating actual, desde hace ya algún tiempo. Una cosa es tener política editorial, y otras es torcer “mañosamente” como bien señala el artículo la información, para -a la larga- terminar falseándola, pues entender una cosa distinta (en términos de la interpretación que al final del día se logra de la información -lo realmente importante-) es, en suma, no estar informado.
Mal y vergonzoso para un canal como este… en pleno siglo XXI.