Un interesante hecho ocurrido recientemente en México da cuenta del extraordinario poder que pueden adquirir los oligopolios televisivos. No es novedad para nadie que en muchas latitudes se sufra el drama de la concentración de los medios de comunicación en unas pocas manos que sirven a una misma ideología.

Pues bien, en el contexto del debate sobre la propuesta de reforma a la estatal Petróleos Mexicanos (PEMEX) había un actor que no era del gusto de las televisoras del país del norte. Ni más ni menos que el presidente del Senado, Santiago Creel, militante del derechista Partido Acción Nacional.

En 2007, Creel votó favorablemente una modificación a la ley electoral que reguló la publicidad política en televisión, que reporta ingentes recursos al duopolio Televisa-TV Azteca. Las televisoras rechazaron fuertemente la reforma amenazando bajo cuerda con censurar a sus impulsores. Y cumplieron.

El senador fue excluído de la cobertura informativa por largos meses, llegándose a un grosero extremo el pasado 2 de julio, cuando Televisa emitió una nota sobre el debate petrolero en que la imagen del presidente del Senado es distorsionada electrónicamente del mismo modo como acá se cubren los rostros de menores detenidos. Fue literalmente borrado de pantalla.
En el siguiente vídeo, la nota. En los minutos 1:42 y 3:31 se aprecia la censura:

 

Puesta en evidencia, Televisa argumentó un “error de edición”.

Es oportuno preguntarse si los canales chilenos serán capaces de cometer “errores” similares. Con mayor elegancia, lo hacen, que duda cabe.

Durante la última semana de septiembre de 2005 se reunieron los comandos de los cuatro candidatos presidenciales para concertar los debates televisivos. Al difundir la noticia, el noticiero 24 Horas de TVN buscó el encuadre perfecto para que no apareciera en pantalla el representante del humanista Tomás Hirsch, Lautaro Carmona, pese a que estaba sentado en la misma mesa junto a los delegados de las otras candidaturas.
Nadie reclamó y probablemente nadie se atrevería a hacerlo, aunque situaciones parecidas sucedan con frecuencia, sobre todo respecto de actores sociales y políticos ajenos a los dos conglomerados mayoritarios. No se verifican aún episodios en que se limite la libre expresión de representantes ligados al poder, tal vez por que los intereses de las concesionarias chilenas no han sido directamente puestos en peligro.

Si se quiere profundizar en este caso de censura en México ver:

Entrevista de Carmen Aristegui a Santiago Creel (CNN en Español)

La Jornada

Televisa, el PAN y Santiago Creel

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