
por Pedro Brieger desde Teheran
Telám
La revolución que derrocó al Sha de Irán el 11 de febrero de 1979 intentó exportar su modelo al mundo árabe e islámico y durante algunos años lo logró, a pesar de ser los iraníes shiítas, una rama minoritaria dentro del islam con características muy particulares. A fines de los ochenta su radio de influencia quedó reducido más que nada a poblaciones shiítas en Irak y el sur del Líbano. Seguramente para esa época en Teherán pocos imaginaban que América Latina sería un campo fértil para la batalla de ideas, algo que la revolución islámica hoy considera de fundamental importancia. Seguir leyendo »






