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La semana pasada anotamos que la interpretación más repetida por los medios nacionales y extranjeros a partir de los resultados preliminares del referendum revocatorio celebrado en Bolivia, consistía en afirmar que el país vecino seguía irremediablemente sumido en una “división”. Eso era después de conocidas las encuestas a boca de urna que otorgaban a Evo Morales un respaldo del 60%. Los días siguieron corriendo y con ellos los primeros resultados oficiales señalaban que el apoyo popular era aun más contundente.

Y mientras eso ocurría la prensa chilena acusó el golpe. ¿De qué modo? Simplemente olvidándose del asunto. Desde el pasado domingo 10 de agosto en adelante los canales de televisión dejaron de informar sobre Bolivia, no obstante que el escenario político se modificaba sustancialmente. Y es que no sólo el Si a la pregunta “¿Usted está de acuerdo con la continuidad del proceso de cambio liderizado por el Presidente Evo Morales Ayma y el Vicepresidente Álvaro Garcia Linera?” recibía el voto del 67% del universo electoral, sino que además de ello dos prefectos opositores fueron revocados. Ninguno del partido gobernante fue revocado.

 

Durante la semana los diarios del duopolio reprodujeron notas sobre la coyuntura boliviana pero sin mencionar la entrega de resultados por parte del órgano oficial. Así, mientras La Nación informaba de aquello el miércoles 13, La Tercera y El Mercurio se detenían en elementos accidentales cómo la votación opositora en Sucre o la frustrada rebeldía del revocado prefecto derechista Manfred Reyes. Cómo si un sentimiento de pudor  presionara, La Tercera colocó en portada el 67% el jueves, para sumergirse de nuevo en el silencio.

 

El Mercurio se dió vueltas toda la semana hasta el domingo 17, día en que publicó una escueta nota secundaria reconociendo el triunfo. Lo curioso es que en medio de la desinformación ambos períodicos reprodujeron columnas de opinión y comentarios editoriales. Tal vez presuponen que sus lectores acuden a medios internacionales para sortear su propia autocensura y comprender de este modo éstas informaciones ya masticadas y convertidas en opinión.

¿Cuál empate?

resultados.JPG             Justamente una columna publicada en La Tercera hace alusión a la tesis del empate, sostenida por numerosos medios internacionales a partir de la exageración del soporte popular de la llamada Media Luna, es decir de aquellos departamentos donde se pretenden alcanzar grados superiores de autonomía política, cuando no un desafiante separatismo. Lo cierto es que los porfiados números restan validez a estos análisis toda vez que en las cuatro provincias tildadas como “rebeldes” el SI obtuvo resultados significativos.

 

Saque usted sus conclusiones. En Tarija el SI llegó al 49,83%, 500 votos por debajo del NO; en Beni el 43%, en Pando el presidente Morales se impuso con un 52%. Sólo en el departamento de Santa Cruz la diferencia en favor de la derecha fue más amplia, allí el 40,7% se incinó por ratificar a Evo. En Chuquisaca, donde gobierna la opositora Savina Cuellar, la afirmativa ganó con un 54%.*

 

Finalmente, la vocación democrática y latinoamericana de nuestra Tele la podremos corroborar en los próximos días, cuando las acciones de violencia de una aislada derecha boliviana vuelva a las pantallas, probablemente presentadas como representativas del sentir popular. Porque deformar la realidad no es sólo un ejercicio, se vuelve un imperativo ante el peligro de la legitimidad.

*(Si se quiere  escudriñar en los números, ver el sitio de la Corte Nacional Electoral )Otras entradas:

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