
Quien alza los brazos en la fotografía es Eugene Puryear, candidato a la vicepresidencia de los Estados Unidos por el Partido Socialismo y Liberación (PSL) y compañero de fórmula de la candidata presidencial Gloria De la Riva.
Naturalmente debe ser la primera vez que usted lee estos nombres, una de las once candidaturas alternativas a las de los partidos Demócrata y Republicano. Muchos incluso pensarán que los postulantes son sólo dos: Obama y McCain.
Respecto de los medios que no son norteamericanos parece razonable que la atención se centre en aquellos más salientes, puede aceptarse como una discriminación sin el carácter de arbitraria.
¿Pero que pasa dentro de Estados Unidos? La democracia norteamericana, paradigma de la clase política nacional, no permite a sus ciudadanos expresarse y ejercer su derecho a ser electos, el sufragio pasivo. El mecanismo fundamental está dado por el dinero: hasta octubre el candidato demócrata había gastado 573 millones de dólares, cifra que ni siquiera podrían soñar el resto de los candidatos (descartando a MacCain, que se le acerca), lo que obviamente se traduce en spots radiales y televisivos, propaganda callejera, saturación de mensajes que en definitiva convencen al electorado que sólo existen dos opciones.
Andrés Dávila, chileno residente en New Jersey, nos cuenta sobre el comportamiento de la prensa: “La cobertura de los otros candidatos es nula, y no estoy exagerando, realmente ésta no existe, podemos ir a los archivos de los diarios americanos, no encontrarás ni siquiera un articulo que los mencione, o sus ideas.”
“Para la gran mayoria de los americanos es una sorpresa encontrarse el dia de las votaciones que en el voto de hecho aparecen mas de diez partidos y sus correspondientes listas, incluso el Partido Socialista Obrero americano tiene candidato, pero ese es un secreto que nunca será develado en la prensa.”
En el país de las oportunidades , la democracia está, desde siempre, privatizada. Los que pueden pagarla no tendrán nunca la necesidad de la apertura, pues las grandes corporaciones definirán cual alternativa es competitiva y cuál no.
Para los demás, bueno, deben adaptarse a la idea de que no tienen derecho.
Lo que también debería hacernos reflexionar sobre la oferta mediática en la política nacional. Hasta el momento, Lagos y Piñera, Frei e Insulza son los MacCain y Obama criollos, los iniciados. Hay otros candidatos presidenciales: está Tomás Hirsch, Jorge Arrate, Marcelo Trivelli, Guillermo Teillier, Alejandro Navarro.
Alguien dirá: “es que no tiene posibilidades” Pero ¿y quién define eso? En un genuino sistema democrático serían los electores quienes tendrían la última palabra.




Tu opinión es valiosa, deja tu comentario