
Un gigantesco encapuchado huye con el edificio del ex- Congreso Nacional en sus brazos. Es la caricatura con que El Mercurio representó la toma de las oficinas del Senado en Santiago la semana pasada. Pero ahí no había ningún encapuchado.
El arrebato humorístico del Decano es armónico con el relato del actual momento del movimiento social, desde la perspectiva del oficialismo. De la mano de aquél, La Tercera se empeña también en impulsar una nueva arremetida mediática destinada a reposicionar el “orden público” como elemento de primera importancia en el conflicto social y político. Seguir leyendo »






