
En un contexto distinto un historiador peruano afirmó que toda guerra es sucia. Pueden existir diferencias de grado, pero no hay guerra limpia. La cruda sentencia se traslada a la esfera de la propaganda y de la palabra. Ciertamente en ese campo de batalla cada parte se esforzará por legitimar una cierta terminología por sobre el enemigo. Es una cuestión de fuerzas y si lo queremos simplificar aún más, de recursos. Seguir leyendo »
Comentar
Archivado en:
Internacional


