Una mujer es rodeada bruscamente por un piquete policial en 1986. Trata, junto a su hijo, de cruzar hasta los jardines ubicados frente a La Moneda para dejar en ellos  un clavel y una foto de su marido, asesinado meses antes por el régimen. Los carabineros, sobrepasados, finalmente permiten el testimonio. Pero sólo dura unos segundos. Con prepotencia, retiran los símbolos y los destruyen. Seguir leyendo »