
Apelando a la nostalgia, a la experiencia íntima de cada uno. Así se quiere recordar el triunfo del No de aquél 5 de octubre de 1988, y tal vez sea la única forma que quede a mano. Las promesas de cambio, las expectativas populares de dejar atrás no sólo una dictadura brutal, sino que de construir una democracia auténtica fueron olvidadas con cierta rapidez. Seguir leyendo »
Comentar
Archivado en:
Nacional


